martes, 24 de diciembre de 2013
Asaltaron el local de ropas de la hija de Tinelli
En la exclusiva zona porteña de Palermo Hollywood, un delincuente asaltó ayer en un local de ropa cuya dueña es Micaela Tinelli, la hija del empresario y conductor de televisión.
Todo ocurrió cuando un ladrón ingresó en el local “Ginebra”, ubicado en la calle El Salvador al 4700, cerca del mediodía, y se llevó toda la recaudación de varios días que había en la caja, que sumaba 13 mil pesos, y un celular, según indicaron a la prensa fuentes policiales.
Si bien había trascendido que al custodio lo habían lastimado con un objeto punzante, se informó que tras el episodio no hubo ningún herido.
“Lo que sí, todo estuvo cargado de mucha tensión”, aseguraron los voceros consultados por este diario.
Según trascendió, la hija mayor de Marcelo Tinelli no se encontraba en el negocio cuando ocurrió el hecho.
En un primer momento, el episodio fue dado a conocer por un periodista de un canal porteño, que viralizó la noticia a través de su cuenta de Twitter.
Pese a la llegada de algunos móviles de la Policía Metropolitana al lugar del robo, el delincuente consiguió escapar.
En 2011 la hija mayor del conductor sufrió un episodio similar en “Bartola”, un local de comidas de su propiedad, aunque el hecho luego fue desmentido.
Fuente del articulo original
martes, 19 de noviembre de 2013
Ordenaron liberar a un violador
El Tribunal de Casación bonaerense ordenó cerrar una causa contra un hombre, que había cometido un abuso sexual y, según los psiquiatras, sufría una psicosis que le impedía controlar sus actos.
La decisión se tomó en una causa iniciada a través de un hábeas corpus, luego de que la Justicia de Lomas de Zamora aceptó que el hombre padecía un trastorno mental, pero ordenó su detención en un centro hospitalario penal, en Melchor Romero, porque era peligroso para sí y para terceros.
Casación sostuvo que el Estado “no podía reprochar su accionar” por la violación denunciada, porque “se trata de una persona inimputable” y por lo tanto “el sistema penal” tiene “poco que hacer en este caso”.
Los jueces Daniel Carral y Benjamín Sal Llargués analizaron si era correcto que el imputado siguiera recluido en una cárcel cuando correspondía dictar el sobreseimiento por inimputabilidad
El fallo sostuvo que no fue “ajustado a derecho” ordenar una “medida de seguridad penal”, planteó que el juez no estaba “facultado” para ello y opinó que la internación en una cárcel “se dictó sin fundamento legal”.